Listening Parties by Overtone Club
Como amantes de la música, sentarnos a escuchar un disco es una práctica fundamental de nuestro día a día, y compartir ese momento con amigos es, sin duda, una de las mejores experiencias que existen.
Hoy en día, con la era digital y la música de tan fácil acceso, esta costumbre se ha ido desvaneciendo. Sentarse a escuchar un álbum de principio a fin, respetando el orden y la visión del artista, es casi un arte perdido. Esto pasa por muchas razones. Por un lado, todos los días se suben cientos de miles de canciones a las plataformas de streaming, creando un mar inabarcable de opciones. Por otro lado, la tecnología ha avanzado tanto que los celulares, los lentes de sol y hasta los electrodomésticos ya vienen con bocinas, convirtiendo la música en un constante ruido de fondo. A veces, solo nos sirve para rellenar el silencio o amenizar una actividad cotidiana: trabajar, limpiar la casa o incluso escribir este blog post. Pero la música merece mucho más que eso.
Uno de los recuerdos más increíbles que atesoro es de mi juventud. Mi amigo José Miguel siempre me invitaba a su casa cuando su papá regresaba de viaje con discos nuevos en la maleta. Me enseñaba toda esa música que solo su papá conocía porque era de su época, o a veces traía tesoros sonoros que aún no habían llegado a México. Sentarnos en esa sala nos daba la sensación de tener "la primicia exclusiva" de escuchar algo antes que nadie en todo el país. Era un pequeño oasis donde nos desconectábamos del mundo y la vida para simplemente vivir esas composiciones mágicas.
Nos gustaba pasar horas viendo las portadas, leyendo cada línea de los créditos, aprendiéndonos las letras e investigando dónde y cómo se había hecho esa magia. Con el tiempo, esa curiosidad me llevó a fantasear: ¿cómo sería estar presente en el estudio en el momento exacto en que se grababa todo eso que salía por las bocinas? Esa intriga fue, en gran parte, la razón por la que decidí dedicar mi vida a esto y volverme ingeniero en audio.
Y resulta que esta historia no es solo mía; es una anécdota que se repite, con sus propios matices, entre todos los miembros fundadores de Overtone. Aunque todos somos de ciudades o países diferentes, esa necesidad de preservar el hermoso ritual de escuchar música con atención plena fue lo que nos motivó a organizar estas listening parties.
En nuestra búsqueda, encontramos un espacio verdaderamente mágico llamado La Cueva. Hoy en día es un lugar de ensayos y showcases, pero en el pasado fue el estudio del icónico arquitecto Juan O’Gorman. Al sentir la vibra del lugar, se nos ocurrió la idea: ¿por qué no armar unas listening parties donde escojamos tres discos memorables y platiquemos sobre ellos? Un espacio para compartir datos curiosos, desmenuzar la producción o explicar el contexto histórico y cultural en el que fueron concebidos. Llevamos un equipo de audio de alta fidelidad que suena a la altura de las obras, y armamos una tarde de inmersión total.
Hasta el momento llevamos dos ediciones inolvidables. La primera fue un homenaje al rock argentino, donde nos dejamos llevar por Artaud de Pescado Rabioso, Películas de La Máquina de Hacer Pájaros y Comfort y Música Para Volar de Soda Stereo. La segunda fue un viaje sonoro por el rock progresivo: volamos con A de Jethro Tull, ...And Then There Were Three... de Genesis y In the Court of the Crimson King de King Crimson.
La tercera edición será este mes de septiembre y estará dedicada a una banda que transformó la forma de escuchar discos enteros: Pink Floyd. La selección exacta de los álbumes es una sorpresa, así que es el pretexto perfecto para que te animes a seguirnos en nuestras redes sociales y estés al tanto de cuando soltemos el anuncio oficial.
Los boletos los vendemos a través de nuestra propia ticketera (sí, el amor al proyecto nos llevó a crear una nosotros mismos), la cual pueden visitar en overtone.live. La comunidad que ha asistido se ha ido muy contenta, y es que no solo se trata de escuchar grandes discos en un lugar increíble —dedicándote un par de horas que se sienten como un verdadero masaje al alma—, sino que también ofrecemos comida deliciosa y bebidas para hacer de la velada una experiencia redonda. Además, hemos creado merch especial para estos eventos que ya pueden encontrar en nuestra página, pero de esa aventura hablaremos a detalle en otro post.
Hasta la próxima, y que la música nunca deje de sonar de frente.
José Antonio “Tony” Alvarado



